Por: Karoll Pineda. kpinedamarrugo@gmail.com
Arena Castelao, Fortaleza, mas de 65.000 espectadores, la mayoría de Brasil, presenciaran el partido mas espectacular que depara, en la previa, estos cuartos de final, Brasil v Colombia.
Mas que un duelo futbolístico, la delgada linea que separa lo político de lo deportivo, al parecer, podría desaparecer al final del partido. Brasil, llega al encuentro con el presente futbolístico mas pobre en sus últimos diez años. Sin convencer, deslucido, clasificando por penales contra Chile, que lo tuvo mas de una vez cerca de la derrota. Ademas, rodeado de un clima tenso por la presión externa que proviene de la mayoría de los torcedores brasileños y de los medios deportivos nacionales. A esto, se debe agregar la desestabilización política que podría producir una eventual derrota del Scratch du oro ante Colombia, ya que el pueblo no se siente a gusto con el gobierno de Dilma Rousself, debido a las millonarias sumas de dinero invertidas para la organización del Mundial, mientras miles de familias, mueren de hambre y sufren decadencias de salud porque el estado no hace los aportes necesarios a estas políticas gubernamentales.
Sin embargo, no solo esto produce nerviosismo, al frente tiene a una de las pretendientes para seguir soñando y haciendo delirar a mas de 45 millones de habitantes, Colombia. Que llega sobrada a esta fase, mostrando su identidad futbolística, con una madurez mental y deportiva de sus jugadores, que tiene un record esperanzador los días viernes de seis partidos jugados, cuatro ganados y dos empatados, esto conseguido en la era Pekerman. Aunque, en este Mundial, Colombia ha vencido en los cuatro partidos que disputo, nunca ha estado en desventaja, situación que deberá ser controlada por los once titulares de la selección cafetera mañana, porque tendrán que absorber los primeros 30 minutos del partido, donde sin dudas, la torcida brasileña alentara con todas sus fuerzas a su selección, los brasileños querrán abrir el marcador lo mas rápido y jugar con la tranquilidad necesaria en esta fase. Por ello, la madurez, la templanza y la concentración deberán estar presentes, en cada uno de los jugadores de la Tricolor, desde la salida del túnel de vestuarios.
Mañana, el planeta fútbol se paralizara para disfrutar del duelo individual mas llamativo de los cuartos de final, Neymar v James. Los dos diamantes en bruto de estas dos selecciones, el primero que juega en Barcelona y el otro que tuvo que ganarse el puesto en el Monaco. El primero que quiere llevar a Brasil a su sexto campeonato mundial y el segundo que quiere dejar el recuerdo mas hermoso en la retina de los amantes del futbol en Colombia.
El Fútbol nos regala emoción, tensión, euforia pero también nos permite unirnos en un solo corazón para vivir la pagina dorada del fútbol colombiano, en un solo grito que desgarra pasión y alegría, por un país que ha vivido mas de 30 largos años de guerra absurda, luchando contra narcotráfico, vendiendo una imagen drogada y narcótica de Colombia al mundo. Un pueblo que aun recuerda con rabia y resentimiento, la muerte de Andres Escobar ha causa del autogol mas doloroso en la historia de Colombia.
Hoy, un grupo de 23 futbolistas, que hacen vibrar a todo un país con sus celebraciones, goles y gambetas, dan una razón para unirnos y luchar por un mejor mañana. Alegría siento por estos muchachos que imprimen valores necesarios a una sociedad que esta en procura de deshacerse del conflicto.
Brasil, sumergido en un miedo al fracaso, quiere evitar que la pesadilla mas grande de sus últimos años, se haga realidad, y Colombia, busca no despertarse de un sueño que se hace realidad.

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