Por: Karoll Pineda. kpinedamarrugo@gmail.com
El partido que nadie quiere jugar chocaba a Brasil y Holanda. La primera venia de caer, humillada, 7-1 a manos de Alemania. Los europeos, por otro lado, llegaba después de perder en penales ante Argentina por las semifinales de este Mundial.
El encuentro se jugaba en el Mane Garricha de Brasilia, donde mas de 50.000 personas se agolpaban en el recinto para conocer quien iba a ser el ganador del tercer lugar, y por el ende, iba a recibir una suma 22 millones de dolares como premio. La mayoría de los espectadores eran brasileños y lo mínimo que esperaba era una victoria del equipo dirigido por Scolari, para despedirse de esta Copa con dignidad.
Sin embargo, nada de eso ocurrió y fue peor de lo que se pensaba. Brasil tuvo que sufrir un gol tempranero de Holanda, luego de una jugada polémica en la cual, Thiago Silva toma a Robben por el hombre izquierdo, el jugador holandés cae dentro del área pero el contacto fue afuera de esta, a pesar de esto, el juez de linea le dio el aviso al juez central que era dentro del área, decretando así, pena máxima a favor de los holandeses que no iban a desaprovechar la oportunidad; Robin Van Persie anotaba y le daba la victoria parcial a la "naranja mecánica", apenas empezando el encuentro, minuto 2, 1-0.
Seguía atacando Holanda y Brasil parecía desinteresado, sin orden defensivo y con escasa producción de jugadas ofensivas. De esta manera, al minuto 17, Holanda ampliaba la cuenta a su favor. Pase en profundidad para Kuyt, este centró, David Luiz rechazaba pero al medio y Blind que llego solitario, remataba. 2-0, victoria parcial para los holandeses. A esa altura, el publico tenia mucho temor de que la historia del Mineirao, se fuera a repetir.
Pasaron los minuto, finalizaba el primer tiempo y Brasil no mostraba nada de fútbol. Luego arrancaba la segunda mitad, Holanda controlando los hilos del encuentro y siendo superior en todos los aspectos, dejaba en pleno "bochorno" a la "Canarinha" que no tenia argumentos para poder superar a los dirigidos por Louis Van Gaal.
El ritmo lo mantuvo Holanda, que al minuto 91 de partido, sobre el epilogo, marcaba el 3-0, gracias a Wijnaldum y la buena definición dentro del área. El partido terminaba, las lagrimas en los ojos de algunos espectadores en el estadio que veían como esta generación se convertía en la peor de toda la historia del fútbol brasileño. El equipo dirigido por Luiz Felipe Scolari, cosecho la marca de goles en contra mas alta que haya recibido un anfitrión de Copa del Mundo: 14 dianas en total. Ademas, sufrió sus dos peores derrotas en este Mundial: la primera ante los alemanes 7-1 y esta contra Holanda, 3-0.
Ahora, todo el mundo espera que en Brasil se replante el trabajo que se esta haciendo y pongan manos a la obra para construir una mejor mañana para el fútbol brasileño. Por el momento, lo primero que se espera es la renuncia o destitución del cargo de seleccionador a Felipao Scolari.
Mientras, Holanda, tendrá que en medio del la buena actuación en este Mundial, comenzar a trabajar en lo que viene para esta selección, ya que Louis Van Gaal sera nuevo técnico del Manchester United, y dejara su cargo como seleccionador holandés. Este equipo que se va de Brasil con la cabeza en alto: ganando el tercer lugar y dejando un invicto en este Mundial porque no perdió ningún partido en los 90 o 120 minutos.

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