Por: Mauro Alfonso. mauroparis1994@hotmail.com
Hoy la Argentina ha escrito
otro capítulo glorioso en su basta historia futbolística. Hoy de la mano de
Sergio Romero que se puso la capa de Superman y atajo 2 tiros penal a los
holandeses, en la tanda de los tiros desde el punto blanco. Logro llegar luego
de 24 años a una nueva final de un mundial de futbol. Pero esta nueva final
tiene dos incentivos muy fuertes para los argentinos.
Primero el mundial se
disputa en la tierra del rival de toda la vida, Brasil y ganar este título en
tierras “cariocas” seria el mayor logro de un seleccionado “Albi celeste” y en
segundo lugar. Se vuelven a ver las caras en una final contra Alemana, que
casualmente hace 24 años le arrebato la última final de un mundial que disputo
Argentina. En esa ocasión fue en Italia 90.
Pero el equipo de Sabella
tuvo que luchar desde el primero minuto
para lograr tal logro. Ya que desde el inicio del partido el equipo holandés se
dispuso a manejar los hilos del partido, sin generar mucho peligro, pero era
una situación que al técnico argentino no le gustaba y mando a sus dirigidos a
aumentar más la presión en las marcas del medio campo. Logrando así la
recuperación del balón y de las acciones del partido. Que al paso de los
minutos se hacían cada vez más escasas, debido al fuerte sistema defensivo que
cada equipo dispuso en el campo. Haciendo casi imposible que jugadores tan
desequilibrantes como Robben o Messi, lograran hacer daño en zona enemiga.
Todo esto nos llevó al extra
tiempo, donde los jugadores estaban muy desgastados debido al arduo esfuerzo
que realizaron en los 90 reglamentarios. Así que los jugadores de recambio que
entraron al campo, fueron los que realizaron las acciones de peligro de lado y
lado. Pero se encontraron con porteros muy tranquilos y concentrados que
llevaron a la definición de penales la segunda semi final del mundial que se
disputaba en la Arena Do Corinthians.
Una tanta de penales donde
Vaan Gaal le dio la confianza a Jasper Cillessen que
en cuartos fue sustituido por Tim Krul que fue el artífice de la clasificación
holandesa a esta fase. Pero Jasper no le devolvió esa confianza que Vaan Gaal
le dio y no fue capaz de tapar los disparos de los jugadores argentinos que uno
por uno alimentaban la ilusión de los miles de hinchas que estaban en el
estadio y de los millones que veían el partido en pantallas gigantes por toda Argentina,
que vieron como Sergio “Chiquito” Romero se vestía de héroe nacional y atajaba
los disparos de Ron Vlaar y Wesley Snaijder. Generando así un estallido de
alegría de los 23 convocados por Sabella y su cuerpo técnico, que nuevamente
regresan a una final de copa del mundo.

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